Luis me llamó para solicitar una sesión de fotografía profesional para Airbnb, un tipo de trabajo que he realizado muchas veces, tanto para pequeños anfitriones como para complejos completos que funcionan casi como hoteles. Yo mismo utilizo Airbnb con frecuencia, lo que me permite entender muy bien qué imágenes generan confianza y cuáles provocan reservas. Recientemente, mientras realizaba una sesión de fotografía de interiores en Guadalajara, me hospedé en un conjunto de edificios destinados casi por completo a renta temporal. El guardia de seguridad me comentó que había cerca de 80 departamentos anunciados en Airbnb dentro del mismo desarrollo. Ese dato lo dice todo: hoy la competencia es visual. Como fotógrafo profesional para hoteles y resorts en México, mi trabajo consiste en crear imágenes que destaquen frente a cientos de opciones. Cuido la iluminación, los encuadres, la sensación de amplitud y los detalles que hacen que un huésped se imagine ahí. Una buena fotografía no solo muestra un espacio, incrementa reservas y eleva el valor percibido del hospedaje.