Antica fue un proyecto interesante. En el primer recorrido entendí que se trataba de un desarrollo inmobiliario especial, tenía historia. Mientras me preparaba para la sesión de fotografía y video para la inmobiliaria, analizé cómo la fachada original —con remates de principios de siglo— dialoga con las nuevas terrazas y volúmenes contemporáneos. Mi trabajo como fotógrafo de arquitectura en México consiste en capturar ese equilibrio: planos generales que muestran el proyecto completo, detalles que resaltan la restauración y tomas en video que guían al espectador por el inmueble. Volé un dron para capturar su fachada y mostrar las dientes etapas del inmueble, la fachada antigua y la estructura moderna. Cada encuadre tuvo un solo objetivo: convertir imágenes en ventas. Cuando una inmobiliaria comunica valor, diseño y ubicación con fotografía y video profesional, el interés aumenta y el proyecto se posiciona mejor en medios digitales.